domingo, 15 de marzo de 2009
(comentario al margen)
Un plato que se come frío.

miércoles, 11 de marzo de 2009
La vida cabe en un pochoclo (reflexiones navegantes) namber chú
Acá estoy viendo desplomarse el cielo por la ventana de mi habitación, oyendo el agua caer, que es casi como oír al fuego crepitar pero todo lo contrario. Y pienso.
A veces estoy parada en el mundo y alrededor siento una soledad infinita. Como si fuera yo la ocupante de un faro del fin del mundo a dónde nunca llegan las visitas para quedarse.
Yo podría haber sido rubia (rubia de adentro..) y no tener más problemas que sudar contra el tiempo para que mis glúteos desafíen la ley de gravedad. Podría haber revoleado más veces las pestañas para lograr un anillo de oro y una cuenta corriente que me salvara de tener que madrugar (¿hay algo peor en la vida que despertarse antes de las siete de la mañana por la pura obligación que impone la falta de riqueza?). Podría haber aceptado ser frágil y esperar a que algún caballero de cuento se hiciera cargo de llevarme y traerme, hacerme escenas de celos y abrirme cada tanto la puerta, pero no para ir a jugar. Podría haberme quedado donde estaba sin preguntar. Podría no saber, no entender, no cuestionar absolutamente todo, no sentir en el pecho esa puta incomodidad que no me deja transar, que me tiene siempre en vilo buscando todavía un poco más allá.
A veces quisiera sentir como siente ésa que va pegoteada de la mano de ése, feliz de compartir su gusto por Tinelli y el día de San Valentín, orgullosa de contar los meses y días y minutos que hace que le dijo que sí y no se despegaron nunca más. Satisfecha con nada, esperando nada, convencida de todo.
¿Quién fue el Morpheus desgraciado que me hizo tragar la pildorita sin avisar..?
viernes, 6 de marzo de 2009
La seño de pelo colorado (parte 3): Lo que se olvidan de aclarar en el magisterio.

Educar es algo que demanda algunas cosas fundamentales entre otras muchas cosas:
Tener convicciones firmes.
No traicionarse.
Ser infinitamente paciente.
Estar dispuesto a no dejar de aprender jamás.
Creer en la humanidad y amarla.
Saber aceptar.
Conocer la diferencia entre observar y juzgar, y nunca ejercer ésta última.
Reírse varias veces por día de uno mismo.
Saberse punto de luz entre millones de puntos de luz.
Tener la capacidad de ser feliz.
Con éso, para arrancar, andamos bien.
martes, 3 de marzo de 2009
Frases memorables.

"..a éste hijo de puta que, si fuera por mí, le daría mecha y lo haría abandonar el país haciéndole explotar cinco kilos de trotyl en el ojete."
Dios, éso era lo que quería decir. Aplauso de pie para los guionisas de Peter Capusoto.
Cuando fui Trinity de "Matrix" por una fracción de segundo.
Iba poseída por el espíritu de la estrella hoy a la tarde, estrenada maestra de primer grado, feliz de tambores de sábado, yendo a tocar en batucada otra vez, a ver a mis amigos, moviendo las caderas por la calle al compás de la música en mis auriculares, y llegué entonces hasta el túnel en la Panamericana. No fue un miedo como cuando busqué refugio en la sombra de un umbral, sino una inquietud lejana lo que me rozó al ver entrar del otro lado a tres hombres jóvenes y arreglados, hombro con hombro casi y conversando. Quizás debí haber corrido. O detenerme en la entrada del túnel hasta verlos pasar. Pero tomé la decisión de no parar la marcha.
Cerca del ecuador, un segundo antes del punto medio, vi como el que venía de mi lado tenía en la mirada un gesto raro, de ausencia fingida y cálculo preciso. Su mano izquierda iba a impactar indefectiblemente en la parte de mi humanidad que más me gusta gobernar. Y cuando parecía que, larreputísimamadre, no quedaba otro remedio que comerme el garrón y carajear mientras los miraría irse dando risotadas, sin aminorar la marcha levanté mi brazo izquierdo, calcé su antehombro en la herradura de mi mano, y de un empujón sin esfuerzo desvié al macabro contingente sacándolo de mi camino hacia el cordón de la vereda, para pasar triunfalmente por la vereda vacía y ancha. Tanto se sorprendieron que ni siquiera largaron una puteada.
Fue como descubrir la combinación de botones que te hace invencible jugando a los fichines.
A veces pasa...
domingo, 1 de marzo de 2009
Visión premonitoria

Abrir la puerta de mi casa y encontrarte, bajo ésta lluvia caliente de verano tardío, parado en mi vereda conquistándola, ganándole de mano a mi desconfianza, con los pies urgentes por recorrer historias, inconciente de los mares que estarás navegando, desafiando tu lógica y tu miedo a pura convicción de que éso que ambos aún desconocemos en éste último minuto, es un vórtice mismo hacia el infinito.
Llamada de carnaval en la ESMA: Tocar llorando.
Los tambores se agrupan y van encendiendo plazas de Buenos Aires, galpones y covachas, creando rondas invisibles de tribus no declaradas. Toman la energía de la tierra, la reciclan, la levantan.
Pero hay lugares en donde el trabajo es doloroso, y el proceso de sanar tiene más que ver con un exorcismo.
Ayer, en una convocatoria abierta, más de setenta tambores de candombe tocamos en la ESMA. Yo no puedo entrar ingenuamente en ése lugar, ni logro asistir con continuidad. Mucho coraje ha pasado por mis pies desde aquella primera vez en que fui a cantar para dar por abierto el espacio de las Madres, cuando no me animaba a buscar el baño por miedo a encontrarme de bruces con un pasado tan nefasto.
Formando filas junto al puesto de vigilancia por el que pasaban los secuestrados para el primer control, sentí la primera puntada de dolor frío pasarme por la espalda. Escuchaba y no escuchaba sonar los parches. Mientras caminábamos lento y las bailarinas en ronda levantaban los brazos al cielo pensé en la esperanza que vuela en un grito de socorro, la esperanza de que alguien escuche y venga a rescatarnos. Cuando sentí que no iba a poder seguir tocando, pensé en las vueltas de la vida y en el sabor de la justicia, de las cuentas saldadas. Un carnaval de madera y cuero desfilando por fin entre tanto verde militar. Una fiesta de libertad de origen moreno, desfachatada y bocona como muchos de aquellos que se durmieron para siempre en la ESMA. Dar un paso más, otro golpe en el cuero, y que los fantasmas pierdan el peso de piedra que no los deja llegar al cielo.
Ayer, sobre la callecita de la muerte, entre edificios cuadrados altísimos de aspecto pulcro y corazón de hielo, nosotros trajimos un carnaval para los hijos de ésas Madres, para que los tambores de sus almas vuelen por el aire como las de aquellos antiguos negros.

miércoles, 25 de febrero de 2009
Parada y con un puño.
No tengo ganas de andar por ahí como caminando sobre brasas, guardándome lo que siento en algún lugar del cuerpo para que termine en alguna enfermedad complicada.
No me importa qué puedan pensar. El problema en todo caso será del que esté buscándole una segunda vuelta a lo que digo o a lo que hago en una. Lo mío es tan simple como lo que digo. Es lo que digo, ni más ni menos.
No sirve la gente que lee a Castaneda y vive como el peor de los Macris. No es mi problema.
Ya fui durante demasiado tiempo alguien distinta de mí.
No lograrán convencerme de lo contrario.
Fúmenme.
O bébanme, en el mejor de los casos..
lunes, 23 de febrero de 2009
La vida cabe en un pochoclo (reflexiones navegantes)

viernes, 20 de febrero de 2009
La seño de pelo colorado (parte 2)
miércoles, 18 de febrero de 2009
Yo te banco, Pol!
A mí me gusta ABBA.
Mis amigas me putean cuando empieza a sonar un tema en el equipito y fruncen la cara como ardillas. Mariconas. ¿Acaso ninguna se sintió abrazada cuando escuchó "Chiquitita" la primera vez que le rompieron el corazón ni se le frunció el asiento cuando Muriel se descorría el velo emocionada mientras sonaba una versión imponente de "Dancing Queen"?
Hasta hoy he saltado disimuladamente ésa carpeta en el mp3 cuando compartía mi música con desconocidos.
Ahora jódanse.
No pienso dejar de hacer absolutamente nada de lo que me hace feliz.

La seño de pelo colorado
Hoy escribí el principio de un cuento para mis nenes. Lo lleva adelante un mago que se llama Pelusa.Pelusa viene de padre mago, madre bruja y abuela que es la mismísima Campanita de Peter Pan.
Y lo primero que le toca enseñar a mi mago inventado es a distinguir lo poco de lo mucho.
Menudo aprendizaje fundamental de la vida...
Sweet home, Buenos Aires..
Sábado a la noche, recital de Jaime Ros. Bienvenida dos: Afano impune y aparatoso de cámara fotográfica atada a mi muñeca. Forcejeo con acompañamiento musical, entonando "me está afanando" en cuatro idiomas. Adiós camarita. Adiós carnavaaaaaaaaaaaaal...
Martes a la noche, conversación en patio amigo sobre lo jodido que se ha puesto el mundo de repente. Vuelta a casa en bicicleta a las doce de la noche. Motito con muchacho de remera blanca viniendo detrás. Bienvenida tres: Mano del citado muchacho estampándose en parte de mi cuerpo que se apoya en el asiento de la bici. Acompañamiento de mano en ojete por recorrido aproximado de dos metros, musicalizado por mí entonando laputamadrequeteparió en FA. Final con huida rauda del boludo antes mencionado.
Bienvenida a casa...
Botella en el mar.
Carlos Castaneda; " Relatos de Poder"
lunes, 16 de febrero de 2009
Viaje al centro de la Tierra, llamadas de candombe Uruguay 2008 (parte 5): Lista

Cosas que una debe llevarse a un viaje de candombe al Uruguay:
- Como lo hemos mencionado anteriormente, si va a acampar, lleve una carpa.
- Un buen amigo rápido para dividir, multiplicar y operar con decimales para cantarle lo más prontamente posible cuánto mierda vale el mate que tiene usted en la mano. Y que le emboque al resultado (es muy triste pagar sesenta y cinco pesos argentinos por un llaverito con forma de tambor..)
- Tarjeta para recargar el puto celular que siempre funciona cuando usted no lo puede usar.
- Un salario holgado. Muy útil.
- Hilo, aguja y alfileres de gancho. Y alguien menos colgado que usted que le recuerde llevarlos el día que los necesita..
- Protector solar para no quedar hecha un mandril dos días antes de la llamada, y no ésa porquería factor quince con unos brillitos lindísimos.
- Cigarrillos. La campaña antitabaco uruguaya es heavy metal e incluye fotos en los atados. Y no precisamente de Wanda Nara..
- Una amiga para reventar de risa en el baño.
- Un buen perfume.
- Fernet. Allá casi no existe y no da patinarse lo del hospedaje para solventarlo.
- Cara de póquer para poner en hotel católico mientras le explica al concerje que usted compartirá la pieza con los dos monos que están parados atrás (reutilizable por las mañanas cuando la camarera la mira de reojo condenándola al infierno de pura envidia mientras usted se unta una tostada lo más pancha.)
- Indefectiblemente, un tambor. Y el palito, por diossss...
- La vincha de sus hermanas candomberas.
- Un lindísimo vestido totalmente inapropiado para pintar tambores con pintura en aerosol.
- Diluyente de pintura, o en su defecto, un guardarropas que le combine con su nuevo color de piel verde, naranja y azul.
- Una sidra para Yemayá que terminará siendo escabiada por los malditos jipis. Y a su salud.
- Rimmel. Nadie dijo que para tocar tambores hay que parecer el cuatro de Ferrocarril Oeste.
- Ganas de todo y de más. Indispensables.
- Gente sensible. Y en el mejor de los casos, también cariñosa.
Viaje al centro de la Tierra, llamadas de candombe Uruguay 2009 (parte 4): "Efectos colaterales"

Hay cosas que el cuerpo recuerda, como andar en bicicleta o saltar a la soga. Hay un equilibrio que se ajusta ni bien una toma coraje y va posando los pies sobre los pedales haciendo que sepamos que sí sabemos.
Hay una memoria inexplicable de algo que no ocurrió nunca que nos conecta con un extraño de manera profunda, un sentir el estómago estirarse que nos hace emanar una luz diferente. Una luz.
El sábado hubo chilingueada en el anfiteatro de Mataderos. Yo sé que algo me pasó en éste viaje, algo en el alma, y a veces me sorprendo de no reconocerme en la que soy ahora. Así llegué, a dos días de bajar del barco que me trajo de Uruguay, a cantar no sabía qué ni con quiénes. Dani me hizo reír contestando mis mensajes en uruguayo, tá, bó, y me llevó de vuelta al pellizco feliz del desfile en Isla de Flores. La fecha era con los chilinguitos, y a mí me dieron ganas de cantarles Peixinhos do mar. Fue lo que me propuso Dani ni bien pisé el escenario y en cinco minutos se armó un coro con tres voces.
Detrás del escenario, mientras mirábamos actuar ahora a los viejos chilingos, se me acercó Julián debajo de una gorra con visera (los chilingos antiguos marcan tendencias..) y detrás de unos lentes para ver y una sonrisa arrobada me dijo que me había escuchado cantar. "..y vos cantaste de lo más divino..". Creo que me partí la boca de una sonrisa. Y ahí fue cuando sentí que éso que me iluminó el corazón en Uruguay se me estaba saliendo por el pecho.
domingo, 15 de febrero de 2009
Viaje al centro de la Tierra, llamadas de candombe Uruguay 2009 (parte 3): "..Anfiteatro, linda. A ver si volvemos.."
Yo viajé por la gente. Me metí por el lado de su risa, por las grietitas que dejó abierto su dolor, por su música, por su impaciencia. Viajé por corazones abandonados, por sueños chiquitos, por ausencias dolorosas, por sus ganas de jugar. Viajé por los ojos de Graciela, brillantes debajo del mascarón blanco y negro de pintura que no resistió la emoción ni la entrega y se desparramó por las caras haciéndonos parecer un ejército endiablado del rey Momo. Viajé por las manos de Andrea que pintó bailarinas hasta llenar la cuerda con un mar de sirenas. Viajé por la a veces solitaria perplejidad de un Dani de cara sorprendida y pronta para la sonrisa. Viajé por la alegría de Guillermo cuando la cuerda tomó vida y empezó a sonar más fuerte de lo que latían los corazones en comparsa. Viajé por una bandera que se tomó su misión a pecho y fue preparando a la gente para que nos aplaudiera. Viajé ratos largos por un silencio maravilloso que se rompía en coincidencias gloriosas. Viajé por Álvaro que era Alvarito y jugaba a pintar las caras con plasticola de brillantina. Viajé por unos ojos oscuros que eran como el mar y estaban llenos de preguntas de ésas que no tienen palabras. Viajé por los pies de María que no tienen los setenta y tantos años que dice su documento. Viajé a las infancias de los que se durmieron cuando canté nanas en una playa de luna llena.
Y creo que todavía no volví.

jueves, 12 de febrero de 2009
Viaje al centro de la Tierra, llamadas de candombe Uruguay 2009 (parte 2): "Unos ojos se van, se van de viaje..."




domingo, 1 de febrero de 2009
Soy de Cuareim..
Hoy los miraba caminando conmigo en el último ensayo en Buenos Aires para ir a las llamadas. No hemos compartido vinos, ni borracheras, ni hemos estado tristes juntos. Nunca jugamos, ni tenemos anécdotas, ni vimos lunas desde terrazas musicales. Pero nos vamos juntos. Cada cual emprende su propio viaje.
Yo pienso en mis comadres tocadoras, mis candomberas, mis iyás kererés, mi manada, y en todo éso que sí nos sucede. Y que si llevo de éso encendida el alma, cuando nos encontremos allá chilingos y nos mezclemos entre los uruguayos, estiraremos la música para tocarnos y sentir que vamos juntos entre extraños. Y así, envolviéndolos, por fin nos envolvamos.
Brindo por un candombe gozado.