sábado, 4 de julio de 2026

Modelos de Estado

 El sistema ideado fue perfecto. Finalmente, ya nada tiene alma sobre este mundo.

No podés verlo, porque no sabés en qué lugar de la HISTORIA estás parado.

No lo sabés porque no conocés la historia.

Sos un ser humano, apenas un grano de arena protagonizando tu pequeña vida mìnima hasta desaparecer entre los otros millones de granos de arena que forman la misma playa. Pero te sentís el ombligo del mundo.

Si estás vivo, es que naciste en el tiempo cultural que comenzó con la segunda guerra mundial. Quizás leíste sobre la revolución industrial y todo lo que vino después, pero no tenés idea de que estás en un mundo, un sistema, una sociedad, pensada y financiada por grupos que, al igual que lo hicieron los reyes antiguos, tienen un temita con una palabreja:

PODER

Toda la historia de la humanidad gira en torno a ella. Cada tanto algún desquiciado megalómano te caía con un ejército en la aldea y a la mierda, ahora tenemos que cambiar de idioma, de impuestos y de Fe, y llamar "señor" a un loco nuevo, hasta que aparezca algún otro con un ejército más grande y otra vez la misma historia.

Los "Estados Modernos"  fueron para la historia como los "talles únicos" fueron para los cuerpos, pero peor.

Toda la educación humana que recibiste se diseñó para convencerte de que la única manera civilizada de convivir es delegar en  "el Estado" la facultad de ejercer la violencia sobre vos de manera legal cuando lo crea necesario (no te lo invento, acá te va la definición académica, Estado - Wikipedia, la enciclopedia libre ) Sólo que cuando te lo vendieron como la úninca organización humana posible (pasándose por el ojete miles de años de civilizaciones americanas organizadas sin capitalismo) no te leyeron lo que te iba a salir la jodita. Y vos no preguntaste. Porque para preguntarse algo hay que hacer el esfuerzo de informarse primero, meditar la información para digerirla y hacer una inversión de tiempo en elaborarse las preguntas necesarias. Mejor es creer ciegamente en lo que nos digan que hay que hacer y que otros resuelvan..

Por eso pueden gasearte y recagarte a palos  cuando te consideren un peligro para "el orden establecido". Para eso fueron creados los Estados, y los pusieron aplastando a las familias, a los clanes, a las aldeas, a los pueblos, a las naciones, a los acuerdos humanos entre seres humanos reales.

Los límites del Estado son económicos, no fueron pensados como limites humanos (y si tenès un tiempito, andá a mirar cómo hizo el General Roca en Argentina para ampliar las fronteras del nuevo Estado).

Todo plan tiene una parte de acción física que se  sostiene en IDEAS que fueron y son debatidas en mesas muy chicas. Alguna vez en esas mesas se sentaron Reyes y nobles, hoy se sientan los empresarios y los políticos, simples avatares de los primeros (y si tenés un tiempito, para ver de qué hablamos, buscá información sobre el Régimen Conservador en Argentina, que nos lo fumamos desde 1880 en adelante)

Y fue tan bueno el plan, que estás totalmente convencido de que la mejor forma de educar a tus hijos es meterlos dentro de una institución para que te los críe el Estado. Es mas, en los institutos de formación docente hoy se sigue estudiando a la escuela como AIE (aparato ideológico del Estado Althusser: ideología y estado - Encyclopaedia Herder ) pero  esa informaciòn queda muerta en algún parcial, lejos de la conciencia del docente y los papis.

Y, totalmente ignorante de lo que significan las consignas que repetís como un loro, salìs a las marchas a gritar "que el Estado esté presente" porque no tenès ni idea de lo que estas entregando a cambio.

Porque la historia que estudiaste en todas las escuelas es la que quiso que estudiaras "el Estado".

Y tambièn te enseñaron a denigrar y atacar a cualquiera que venga con otro tipo de relato, te enseñaron a decirle "conspiranoico", porque vos estás bien educadito para comer caca  cuando te lo piden "los buenos", como si los roles no estuvieran perfectamente  estudiados.

La HISTORIA tampoco es la que te contaron. 

Pero ya estás tan aburguesado, tan cómodo en tu sillón mirando Netflix, tan convencido de  que jamás  podrias estar equivocado,  que ni se te ocurriría que podrías averiguar unas cuántas verdades. Pero eso implicaría demasiado trabajo.

Andá a pintar tu cartelito para la próxima marcha. Anda a pedir financiamiento para tu próxima obra de arte banal, inservible y progre (dios no permita que no tengas la oportunidad de expresarte  aunque eso no cambie nada en el mundo). Andá a gritar que somos todos insensibles, porque ahora que no te alcanza la plata  para viajar por el mundo nadie se conmueve.

Los anarquistas, los  conspiranoicos, siempre estuvimos equivocados.




sábado, 20 de junio de 2026

Jugar la vida

 Mi hija, haciendo su tesis para la carrera de arteterapia, escribió para su trabajo esta introducción.

"En mi infancia, tengo muchos recuerdos de mis padres enojados, agobiados, estresados y en general en conflicto con las exigencias de sus vidas. Pero había momentos en que los veía reir, disfrutar y pienso que en esos momentos los vi realmente ser felices. Siendo yo una niña en eso entonces, el recuerdo es sumamente subjetivo, pero tengo el registro de sentir yo también felicidad al verlos en esa faceta. Estos momentos eran, en mi madre, cuando hacía teatro y cuando participaba en un taller de percusión. Recuerdo las pelucas, el maquillaje y las formas tan extrañas y exageradas en las que se expresaba. Recuerdo el sonido de la cuerda de tambores, retumbando en todo el galpón, y el movimiento hipnótico que hacían todos los percusionistas al unísono, balanceándose de un lado a otro al ritmo de sus tambores. 

Mi padre jugaba en la computadora. Me encantaba sentarme a verlo, sentía que compartíamos algo en ese espacio. También ocasionalmente se juntaba con sus amigos a jugar diálogo con mímica. Esos fines de semana eran mis favoritos, me dejaban participar y yo extasiada contemplaba a los adultos hacer poses y muecas rídiculas ante el festejo y risas de todos los demás. La primera vez que lo vi jugar solo realmente, fue cuando quedó desempleado. Un fin de semana, tomó un soldado articulado que tenía de su infancia, y con una bolsa de plástico y tanza, le construyó un paracaídas. Subimos a la terraza y lo lanzamos para ver cómo se desplegaba el paracaídas y caía suavemente sobre el piso. Más adelante, comenzó a hacer fotografías, y comenzó a comprar muñecos en miniatura para crear pequeñas escenas (calles abandonadas, planetas extraños, horizontes y exploradores) para fotografiar. 

Ahora de adulta, pienso que esos espacios, fueron oasis para ellos, que les permitieron navegar realidades muy difíciles. Estos espacios artísticos, les permitieron reconectar con la simpleza de jugar, y a partir de allí, enfrentar el día a día aún ante la incertidumbre que el clima social y su realidad personal presentaban."

Ariana Guadalupe Orlandi





domingo, 14 de junio de 2026

Hagamos como sí...(2)

 


Hace unos días me encontré con esta nota en un periódico virtual de acá, de Argentina.

No me tomé la molestia de entrar a leer la larga disertación de opiniones de los especialistas,  tengo sobredosis de  teóricos explicando cómo hacer las cosas, sentados en las comodidades de sus vidas que les permiten el tiempo libre que pierden en la total inacción. El prestigio del discurso les resuta mucho más interesante que salir al mundo a ver si logran resolver de verdad algo.

La figura del educador es depositaria de las contradicciones sociales más ridículas.

Hay una aura mistica alrededor de su figura, como si el solo hecho de estar dentro de la institución "escuela" (también sacralizada) le otorgara unos superpoderes humanos de sabiduría, virtud y coraje. Pero hay un salario que le demuestra lo que realmente pensamos del rol y de las personas que lo ejercen, miseria sobre miseria.

Es bastante claro ya que estas generaciones de mamis y papis están totalmente perdidos en el cómo ejercer la función de crianza, a la vista están los desastrosos resultados sociales de las generaciones jóvenes (que andan matando a mansalva,  abandonados a su suerte, incapaces de sobrellevar vinculos sociales sanos, traumados por su propia crianza y educación sin rumbo claro).

¿Qué les hace pensar a los teóricos  que los  adultos que ejercen la función educativa están mejor preparados que los adultos que ejercen la función parental, si todos son producto de la misma educación cultural de su generación?

¿De donde viene ese pensamiento infantil que los adultos sostienen, cuando le otorgan a la  figura docente esa palabrita de mierda, la "vocación", como si todas las personas que eligen cualquier trabajo la tuvieran?

La gente elige sus carreras (generalmente) en base a proyecciones laborales, y eso involucra salarios, horarios, tareas, y la relación más o menos equilibrada entre estos aspectos.

En este país, la elección de la tarea docente siempre tuvo mas que ver con la facilidad de la carrera en si, la cantidad de empleo seguro disponible y la posibilidad de sectores medios bajos a una especie de "ascenso social".  Una carrera gratuita, corta, y con una forma de cursada muy similar a la experiencia educativa propia (diaria y contenida, casi infantilizada).

En lugar de madurar, de formarse en el rol parental que les toca a los que han decidido traer hijos al mundo, los padres prefieren delegar la formación de sus hijos en gente que a veces no está ni minimamente capacitada para interactuar con los niños sin provocar severos daños en las capacidades de aprendizaje y en las fundamentales capacidades sociales.

Nada, eso.

Que me tiene harta esta sociedad de discursos progresistas totalmente vacíos de realidad.

Sigan en lo que estaban nomás, yo me voy a llorar un rato y después sigo fingiendo demencia junto al mundo.

viernes, 13 de marzo de 2026

Mi casa

 


Dieciseis años atràs. 

Hacìa menos de un año habìa llegado a esta casa, con el alma tan golpeada que no sentìa absolutamente nada, estaba entregada a la corriente, agotada de nadar y nunca llegar a ninguna orilla.

La dueña de la casa me mostraba los ambientes, mi mamà conversaba con ella sobre las posibilidades del espacio, mi hijita de once años las seguìa, y yo era una sombra, un fantasma con nombre, caminando detràs sin mirar.

Esa señora alta, rubia, arreglada con delicadeza y esmero, se dio vuelta, me mirò. Recuerdo levantar la cabeza, recuerdo haberla mirado y ver que me estaba sonriendo, con una sonrisa que no habìa visto antes en nadie que me estuviera mirando. Y dijo sonrièndome: -... tenès unos ojos de soñadora vos... unos ojos hermosos.

Y me descubrì sonriendo entre mis escombros, sin poder mover el cuerpo para ningùn gesto, pero con una luz adentro que no habìa visto nunca. Sentì un amparo que me dio esperanza, un bàlsamo, un abrigo por adentro para sentir que podìa dejar de nadar, acà no iba a morir ahogada si descansaba un poco.

Pasaron cosas tremendas en el tiempo. La casa se inundò muchas veces, el agua caìa por las pardes, tardamos mucho en encontrar las grietas, en repararlas, y despuès vino un tiempo largo de no poder pintar, de tener que esperar a que el tiempo secara el daño.

Yo tambìen tuve permirso de dejar de contener y de romperme, desbordarme entre sus paredes que comprendìan bien la fuerza del agua, del sentir dolorido y torturado. Ella me guardò entre sus paredes.

La casa de la esquina se volviò mi crisàlida.

Entre sus paredes me morì y dejè que el tiempo volviera a tejerme, màs limpia, menos oscura, bañada y bañada por litros de agua, de làgrimas y guisos.

Yo misma pude abrir la puerta cuando llegò el dìa, y amparar a otras almas que tambièn se refugiaron y lamieron sus heridas hasta volverse mariposas dentro de esta casa.

Diecisiete años y varias decisiones tomadas con una conciencia renovada, con una mirada construida a base de intento, prueba, error, acierto, empecè a conquistar mi fe.

Mis verdades de hoy son mìas porque las recorrì hasta conquistarlas, las herencias, los mandatos y otras yerbas se los llevò el agua.

Diecisiete años despuès, yo soy mi casa.




viernes, 6 de marzo de 2026

Hagamos como si..

 Cuando dominàs la imagen, podès conquistar las conciencias. Las conciencias se conquistan con ideas.

Es una sabidurìa muy antigua. Y al igual que como sucede con la fisiòn del àtomo, ese conocimiento se usa dirigido por la propia moral, para bien o para mal.

Encender las luces de la conciencia es un trabajo de toda la vida. Es incòmodo a veces, pero profundamente sanador. Se alinea el sentir con una forma distinta de interpretar la realidad, y eso da paz. Aunque la realidad que se perciba sea terrible, la conciencia y el sentir alineados nos sacan de la alienaciòn.

Hay muchos caminos para habilitar una conciencia màs clara, asì como hay muchos caminos para eliminar la grasa sobrante en el cuerpo. Todos implican voluntad, disciplina y constancia, y sobre todo, mètodo.

Pero avanzando en el camino, la manera de percibir los hechos de la vida, cambia. Porque la manera en que percibo los hechos del mundo es ùnica y personal, es una conjunciòn de mi temperamento, mi biografìa, mi cultura, mi tiempo, mi educaciòn, de las ideas en las que cognitivamente fui educado.

Mi forma de interpretar el mundo cambia, y se vuelven reales mis sentimientos, que antes no se condecìan con lo que la realidad me presentaba. Es que la realidad tiene muchìsimas capas, puntos de vista, impactos, significados. Es casi infinita, segùn por donde se la perciba.

Esto que siento es real porque lo que sucede, lo que està sucediendo de verdad, las ideas o fuerzas que motivan los hechos, puedo verlos claramente a medida que avanzo en el tiempo y el esfuerzo. Puedo comprender por què siento lo que siento, ahora que miro la realidad desde otros puntos de vista, en donde encuentro el por què de mi sentir, que es verdadero y existe  PORQUE ES LO QUE SIENTO.

Pero si no puedo ver lo que provoca mi angustia, mi angustia sin nombre y sin sentido clama por anestesia. En nuestro tiempo cultural, cuando tenemos a disposiciòn las herramientas para desarrollar un alma conciente, màs que nunca circula la anestesia en sus formas màs diversas.

Ahì lo tenès.

El sistema es perfecto porque nadie se atreve a hacerse las preguntas indispensables sobre su vida.

Adherimos a una religiòn sin fe, porque es asì, no importa. Hagamos como si creyèramos en algo.

Trabajamos sin fe en lo que hacemos, porque es asi, no importa. Lo hacemos por el dinero o por el prestigio, porque todos lo hacen, porque es lo que hay que hacer. Hagamos como si no nos doliera el alma cada mañana al despertarnos.

Usamos a los otros con desesperaciòn, decimos las palabras que sabemos que hay que decir para encadenar al otro a cumplir nuestra voluntad, nos da pànico no tener a quienes agarrar. Digamos "te amo" mil veces por dìa hasta que no tenga ningùn valor la palabra.

Profanemos la mùsica, la danza, profanemos todos los recursos que hay para cultivar un alma humana, hagamos todo por dinero. Solo con decir que lo hacemos por amor, nos basta. 

Digamos en voz alta que somos buenas personas, todos los dìas, hasta convencernos tanto que no haga falta revisar nuestros actos, reparar lo que rompimos, pidamos perdòn livianamente, tan livianamente como cuando preguntamos ¿còmo estàs? al saludar a otro, sin que realmente nos importe una respuesta sincera. Sigamos hablando con esas palabras que ya no significan nada màs que una forma, una danza automàtica que tiene respuestas obligatorias. Sigamos diciendo y pensando que somos buenas personas. La mierda que se desparrama en el mundo no tiene nada que ver con nosotros. Hagamos como si nuestras acciones no tuvieran ninguna consecuencia en el universo.

Hagamos como si nada. Sigamos convencidos de nuestro convencimiento.

Fundemos marcas. Lancemos frases motivacionales. Viajemos a contaminar la naturaleza que admiramos. Debamos la cuota de la escuela, no le paguemos al jardinero, entreguemos la responsabilidad de la educaciòn de nuestros hijos a terceros, pero no dejemos de parirlos, son parte del mobiliario de nuestros sueños, esos que aprendimos a soñar de tanto verlos en todos los argumentos.




miércoles, 21 de enero de 2026

Rompiendo almas

 Yo leìa a Steiner con avidez, como leìa todo lo relacionado con la educaciòn humana.

Por mi propia biografìa, sentìa mucha claridad al pensar en lo que la educaciòn formal, institucionalizada y sistematizada habìa hecho con las particularidades de mi persona y las de otros casos cercanos. Nos habìan pegado, recortado y adiestrado hasta que lograron (o no) ver en nosotros lo que habìan proyectado que debìamos ser para "encajar". Nos rompieron.

Yo lo leìa (y lo sigo leyendo en el intento de comprender sus ideas a la luz de mi tiempo) porque iba entendiendo que la educaciòn humana estaba haciendo estragos en lo genuinamente humano.

Me fascinè cuando comprendì lo delicado de la tarea de meter en el alma humana el contenido del conocimiento històrico de la cultura que lo humano habìa logrado construir en el tiempo.

Y me sigo espantando de ver con tanta claridad los resultados de una educaciòn sin alma.

A esta humanidad le metieron de manera tan frìa los contenidos culturales en el alma que la volvieron mecànica, insensible, helada.

La inteligencia hacer rato que es artificial.

Sin amor por la matemàtica no puede haber respeto por ninguna ley.
Sin amor a la palabra no puede haber ninguna comunicaciòn posible.
Sin amor por la historia no hay memoria.

Escondida en el mundo, siento que cada vez que decido, apenas estoy sembrando las semillas de la madera que quizàs sirva para construir de nuevo alguna llama en lo futuro.

No importa.

Siembro por amor al intento.







martes, 6 de enero de 2026

Noche de Reyes, Epifanìa

 Epifanìa significa "manifestaciòn".

El misterio de los Reyes Magos, su presencia en los textos antiguos, merece un estudio profundo.

Para esta noche nos sirve la imagen: la ciencia se deja guiar por los astros para reverenciar el misterio.

Einstein dijo alguna vez que, en el fondo del frasco de la ciencia, siempre se termina encontrando el misterio de la creaciòn, la presencia incomprensible de algo superior a lo humano.

La vida humana no tiene sentido. No tiene sentido estar flotando en una roca que gira alrededor de otra prendida fuego, en un espacio infinito repleto de otras rocas que JAMÀS la chocan, en una danza precisa como un reloj junto a otras rocas de un sistema; no tiene sentido la perfecciòn absoluta de un cuerpo que se regula solo, que multiplica sus cèlulas y expresa un fenotipo que es resultado de una cadena celular que empezò un dìa, millones de años atràs, cuando a una cèlula en el caldo primordial, se le ocurriò dividirse...

No tiene sentido el sufrimiento, el dolor, la pasiòn, la esperanza, los infinitos momentos de una biografìa, no tienen sentido si solo extisten para desaparecer en el incomprensible final de la muerte.

Mi vida hoy tiene sentido. Recorrì muchìsimos caminos para encontrarlo. Me hice una pregunta detràs de la otra, lo cuestionè todo, lo destruì todo.

Apenas estoy sembrando la madera que servirà para construir lo nuevo.

Lo que amo es el intento de encontrar lo verdadero



.


lunes, 5 de enero de 2026

Doceava Noche Santa, Sagitario




La meditaciòn de las doce noches es un ciclo que no termina. Cada mes del año vuelve a encerrar nuevamente la pregunta correspondiente a su dia, todos los dìas del año son el campo de trabajo para la observaciòn de la propia conducta y la del mundo entorno.

La ùltima noche llega para ofrecer a lo divino lo poco o mucho que en este trabajo he logrado, que se irà sumando en el tiempo al esfuerzo por comprender la realidad a la luz de la ciencia antroposòfica, que amplia y complementa la ciencia materialista.

El ser humano nace egoìsta, manipulador y perverso, ese es su estadìo infantil segùn Freud (y Maquiavelo). Le lleva toda la vida convertirse en HUMANO.

Trascender la infancia serìa madurar estos aspectos y volverlos socialmente sanos, pero sin perder la individualidad y la particularidad. Madurar es un trabajo que implica voluntad, a veces dolor, incomodidad, tiempo.

Pero sobre todo, el punto de partida es hacerme cargo de que soy un producto de mi cultura, no soy un ser humano logrado. 

Dejar de hacerse el bobo repartiendo leves disculpas socialmente correctas y empezar a revisarse en los actos, hacerse cargo de los mocos y las trastadas y aprender a repararlas. Aprender a cuidar, aprender còmo necesito ser cuidado, para poder establecer vìnculos de reciprocidad y provecho, comunidades sanas que puedan sostener acuerdos en el tiempo.

Estar en el mundo no significa estar en cualquier construcciòn. Hay mil mundos posibles dentro de la misma realidad, los vìnculos los sostienen. Y los vìnculos se sostienen con honestidad, verdad y mucho trabajo de educaciòn mìa y del otro.

Los vìnculos se sostienen en acuerdos mutuos, pero no siempre esos acuerdos son explìcitos.

Siempre "esperamos" que el otro se comporte de una forma y damos por sentado que comprende nuestro comportamiento.

En el ùltimo año cortè vìnculos con conciencia y decisiòn. No me arrepiento. Los mundos que recorro son nuevos, y la reciprocidad empieza a ser importante para elegirlos o no.

Sin reciprocidad, el vìnculo cae en cierto vampirismo. El discurso progre de "salvarnos todos juntos" a veces esconde la falta de voluntad de observarse y cambiar, y la parasitaria costumbre de aprovecharse de los otros.

Lo sè porque de ahi vengo escapando, del modelo psicològico y vacìo con el que me enseñaron a "construir comunidad".

De los que miran para otro lado cuando ya no les servìs como fuente de lo que sea, huyen del compromiso de sostenerte y cuidarte, solo aparecen cuando estàs en forma para volver a consumirte, benficiarse de algo que te costò muchìsimo trabajo conquistar, construir.

De los que te violentan y se horrorizan cuando gritàs.

De los que te demandan y desaparecen cuando ya no das.

De los que toman, pero nunca dan.

De los que vienen a contarte pero jamàs te preguntan.

De los que te usan de escudo mientras huyen pidièndote perdòn por no poder hacer màs.

No vine a este mundo a resultar agradable para los demàs, vine a encontrarme a mì para poder encontrar a los que van conmigo.


Noches Santas - Página Jimdo de antroposofiahoy


sábado, 3 de enero de 2026

Onceava Noche Santa, Escorpio

 


Ùltima noche de las tres de la corona. Es la noche de la lucha contra el Guardiàn del Umbral, dice la meditaciòn.

El Guardiàn es una figura compleja. Para el caso, podrìa decir que son todos aquellos aspectos de mi que me aterroriza ver y asumir, eso a lo que me da terror enfrentarme.

Hay un monstruo social en cada uno de nosotros, producto de la cultura, la època, encarnada en la propia biografìa.

La autoeducaciòn es eso, reconocer al monstruo, poder amarlo, fortalecer la propia voluntad y reeducarlo, sanarlo.

Puedo ignorarlo, pero me estarà esperando al final. Tendrè que verle la cara si o si. 

Fidelidad

Reconocerme, conocerme, asumirme, para poder serme fiel a mì.

¿Soy capaz de ver el monstruo social que ven en mì los otros?


Dècima Noche Santa, Libra

 

"..el sacrificio mayor: Obedecer, escuchar. Aprender a escuchar las señales de lo Divino"

Esta si que es bien confusa. 

Las meditaciones propuestas por Steiner estàn dadas como imàgenes. Las imàgenes no son literales, son simbòlicas. El estudio de la antroposofìa y sus ideas ayuda mucho a la interpretaciòn de estas imàgenes, que a la luz de los conceptos de nuestra cultura actual, tienden a ser mal interpretados.

¿Què significa "obedecer las señales de lo Divino"?

Para comprender esta imagen es necesario comprender en su esencia lo que significa "karma" de la vida humana.

El mundo espiritual siempre habla en los eventos que nos suceden. Steiner decìa que una de las señales de estar yendo por buen camino es que hay fluidez sin esfuerzo. Si estamos haciendo mucha fuerza, por ahì NO ES.

Se nos educa en la mentalidad "luchadora-emprendedora", en el reventarnos en el esfuerzo por lograr lo que proyecta nuestra mente.

Pero, ¿de dònde vienen esas ideas que proyecta nuestra mente? ¿son nuestras? ¿son heredadas? ¿son culturales?

¿Por què deseo lo que deseo?

Los ejercicios complementarios sirven para acallar las voces culturales y lograr el silencio contemplativo, que no tiene nada que ver con ser un monje ermitaño sin pensamientos, sino con lograr el dominio de nuestros cuerpos sensibles para que se clarifique nuestra percepciòn e interpretaciòn de las cosas.

Siempre estoy obedeciendo a algo cuando decido. Una idea, una escala de valores, una emociòn, una creencia, un prejuicio...

¿Soy capaz de comprender còmo habla el mundo espiritual en los sucesos de mi vida?

¿Soy capaz de obedecer el camino que me propone la ley de mi karma?

¿A què o a quìèn estoy obedeciendo cuando decido?


Noches Santas - Página Jimdo de antroposofiahoy

viernes, 2 de enero de 2026

Novena Noche Santa, Virgo

 


Pasaron ya las tres noches de la Espada, mi herramienta que afecta al mundo.

Empiezan hoy las tres noches de la Corona.

Este recorrido va desde mi parte màs fìsica hasta mi parte menos fìsica, la menos visible, la que pasa desapercibida incluso para mi.

Esta primera noche habla del SERVICIO.

Otra palabrita que se presta a confusiòn. Estar al servicio no es ser un pelele que corre detràs de las necesidades de los demàs. Ya sabemos que los seres humanos somos educados en el egoìsmo y el abuso, asì que OJO. 

¿Al servicio de què causas me estoy poniendo?

No confundir servicio con esclavitud ni con abusos. No se trata de volverse un sirviente, sino de ser el vehìculo a travès del cual algo puede suceder.

Si estoy al servicio de lo humano, serè el filo que corte toda acciòn inhumana.

Si estoy al servicio de la verdad, serè el filo que corte toda mentira en mì y en el vìnculo con los otros.

Llevo la conciencia a mi accionar diario para cortar con el automatismo. Y me observo.

Un organismo sano tiene salud en cada una de sus cèlulas.

Cuidado. ¿al servicio de què estoy?


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jueves, 1 de enero de 2026

Entre las Noches estàn los dìas II

 La octava pregunta no es fàcil, aunque lo parece.

Amor es la palabra màs confusa del mundo. Se la usa para nombrar cosas que no se le parecen ni un poco.

Se habla de amor y es abuso.

Se habla de amor y es esclavitud.

Se habla de amor y es culpa.

¿Què es el amor?

Es algo que se parece mucho a la verdad. Y ¿què es la verdad?

Para percibir la verdad en cada cosa, es necesario reeducar los òrganos de percepciòn. Hay seis ejercicios llamados "complementarios", ejercicios anìmicos, para reeducar la percepciòn de las cosas.

Ejercicios de Rudolf Steiner para el desarrollo espiritual - wikiital.com

Steiner, Rudolf. La Filosofía De La Libertad [ocr] [1999] : Rudolf Steiner : Free Download, Borrow, and Streaming : Internet Archive


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Octava Noche Santa, Leo

 Entre los ruidos y los festejos, abro un espacio en el tiempo y cierro el dìa removiendo mi pregunta:

¿A quièn obedezco cuando decido?

respiro, cierro el dìa resonando mi pregunta, y hago un espacio en el tiempo para la pregunta de esta

 noche.

"


"La cruz en el puño de la espada: el SACRIFICIO

Sacrificio: . Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor.

"Hacer sagradas las cosas"

¿Soy capaz de poner amor en lo que tengo que hacer, en lo que hago?

Noches Santas - Página Jimdo de antroposofiahoy

martes, 30 de diciembre de 2025

Sèptima Noche Santa, Càncer

 Se cierra el dìa, construyo un momento para repasar la pregunta que ocupò este dìa, el filo de mi espada, mi herramienta para discernir.

¿Què motivos pesan en mis decisiones?

Dejo resonar esa pregunta mientras observo mis decisiones del dìa de hoy.

Respiro y hago lugar para la pregunta de esta noche.




Segunda Noche: la Serpiente en el puño de la espada.

Obrar con Sabidurìa (haciendo carne y acciòn lo que me da el conocimiento)

Las acciones de la vida cotidiana ya no pueden ser automàticas. En la inconciencia està el peligro de estar alimentando y fortaleciendo lo que quiero ver morir en el mundo.

¿A què o a quièn estoy obedeciendo cuando decido? ¿a mì misma? ¿a ideas, valores, creencias, tradiciones? ¿soy consciente del alcance que tienen mis decisiones en mi vida y en la vida de los otros?

¿a quièn estoy obedeciendo, a mi instinto, a mi placer, a mi miedo, a mi egoìsmo, a mi fe?

La pràctica antroposófica no va tanto en busca de respuestas concretas, pero si va por el esfuerzo de voluntad de comenzar a despertar la conciencia en cada decision, de matar el automatismo y las excusas, y asumir las consecuencias de las decisiones que tomo cada dìa.

La hoja de la espada: mis motivos al decidir

La Serpiente en el puño: las causas que defiendo.


¿A quièn obedezco cuando decido?


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Sexta Noche Santa, Gèminis

 


Cierro el dìa repasando mi pregunta de anoche. Repaso el contenido de mis pensamientos, sin juzgar, los observo, y dejo espacio de respiraciòn para la siguiente pregunta.




Comienza otro ciclo de tres noches, las tres Noches de la Espada.
Ya repasè mis cuerpos màs fìsicos, los màs visibles: cuerpo en sì, emociones y hàbito de actividad mental.
Estas tres noches van un poco màs profundo, buscan hacer visibles aspectos de mi comportamiento que suelen pasar desapercibidos para mi.

Mis cuerpos me sostienen, pero mi espada es la que acciona profundamente en el mundo. ¿Què es "mi espada" en el mundo? Mi espada tiene que ver con mis desiciones, con mi manera de decidir. Mi vida es producto de las deciciones que voy tomando.

Pero a veces mis decisiones son automàticas, o estàn basadas en creencias, tradiciones...

Para ser libre al decidir, necesito entender còmo decido.


Primera noche, noche de Pedro: la hoja de la espada, EL DISCERNIMIENTO.

tr. Distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas. Comúnmente se refiere a operaciones del ánimo.

Discernir vendrìa a ser algo asì como separar la paja del trigo, es decir, darle valor a algo por sobre lo otro.

¿A què le doy valor a la hora de decidir? En cada una de mis decisiones, ¿què es lo que pesa?


domingo, 28 de diciembre de 2025

Quinta Noche Santa, Tauro

 



Antes de la noche està el crepùsculo. El dìa termina, y todo lo que termina, se cierra con lo que tiene dentro.
Repaso mi trabajo con mi cuerpo de emociones, llevo hasta mi mirada las emociones que pasaron hoy por mi alma, las miro, las reconozco con toda la honestidad de la que soy capaz.




Cierro el dìa y el trabajo con la pregunta anterior, busco una pausa y comienzo a traer a mi las preguntas de la quinta noche, la ùltima del Lirio blanco.

Ahora voy a observar el cuerpo de mis pensamientos, o mejor dicho, mi pura actividad mental.

(leer Filosofìa de la Libertad, de R. Steiner, me parece imprescindible para comprender este paso)

Voy a observar sin juzgar ni calificar. 

¿En què pienso la mayor parte de mi dia? 

Hay pensamientos que son como ratas, son invasivos y desgastan, ideas fijas, expectativas, prejuicios. ¿Cuàntas veces emito pensamientos que son juicios hacia mi o hacia otros? "esto està bien, esto està mal, deberìa ser asì o asà", miles de juicios. ¿Y quièn me hizo juez? mi cultura.

Quiero encontrarme a mi misma en medio de tanta cultura.

Observar el palomar de los pensamientos... ¿de què se llena mi cabeza cada dìa?


Noches Santas - Página Jimdo de antroposofiahoy

Cuarta Noche Santa, Aries

 


Es la segunda noche de las tres del Lirio Blanco, en donde voy a dedicarme a observar mis herramientas terrenales (cuerpo fìsico, cuerpo emocional, cuerpo del pensar)

Las emociones no son lo mismo que los sentimientos. Podrìamos decir que las emociones son una espuma que està en la superficie, muy por debajo hay un sentimiento que provoca esas espumas, casi siempre pasa desapercibido en su verdad.

¿Què emociones me habitan cotidianamente?

El objetivo es la observaciòn, no el juicio. Observar si decir si "està bien" o "està mal", observar. Y si es posible, anotar, llevar un diario escrito de lo que va sucediendo en mis observaciones.

Llevar al sueño mi pregunta, y estar atenta a la observaciòn de lo preguntado al dìa siguiente.

"El trabajo personal conmigo mismo sirve al bien del todo y todos".

El trabajo meditativo no es inacciòn social. El trabajo meditativo, si es para la autoeducaciòn social, es sacrificio de voluntad. Mejorar la cèlula repercute en la mejora del organismo.


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Entre las noches estàn los dìas

 El trabajo de meditaciòn de las noches santas dura doce noches, con sus respectivos dìas. A lo largo del tiempo fui tomando la costumbre de prestar mucha atenciòn a lo que sucede en el dìa posterior a mi meditaciòn correspondiente. Ese dìa trae informaciòn sobre las energìas que se presentaràn a lo largo de ese año.

Cada noche se corresponde con un perìodo de tiempo mensual. Por ejemplo, la primera noche, capricornio, abarca desde finales de diciembre hasta finales de enero. En ese perìodo de tiempo vivirà en mi la primera pregunta, y si fue buena la calidad de mi meditaciòn, tendrè pistas de los eventos a los que puede ser que me toce enfrentarme.

Las doce noches son un trabajo que llevo a los doce mese, todo se espeja de alguna forma. Mantener vivas las preguntas durante el año organiza mi trabajo de autoconocimiento y autoeducaciòn.

Mi forma de abordar las preguntas sigue la forma del paso del tiempo de los hebreos: el dìa termina cuando baja el sol, y hay un espacio llamado crepùsculo, como un no tiempo, antes de que el lucero inicie el dìa siguiente, que empieza por la noche y el descanso. En ese tiempo me gusta sentarme a repasar el dìa y a entrar el la pregunta, para llevarme el trabajo meditativo al sueño.





viernes, 26 de diciembre de 2025

Tercera Noche Santa, Piscis

 


Las dos preguntas anteriores le dan sentido a mi trabajo. Nadie me obliga. He tenido dos oportunidades para revisar si mi voluntad està dispuesta a probar encarar un trabajo que busque ser honesto, verdadero. Mi respuesta es si.

Entro en la tercera noche, la primera de un grupo de tres noches, las "Noches del Lirio Blanco"

La meditaciòn original habla de purificaciòn. Yo no me atrevo a decir que pueda purificar nada todavìa, pero si es una oportunidad de ver, de observar mis comportamientos.

Primera noche, se corresponde con el cuerpo fìsico.

¿còmo me vinculo con mi cuerpo? ¿còmo me vinculo con la alimentaciòn de mi cuerpo, fìsicamente hablando?

¿què le doy a mi cuerpo? ¿què dejo entrar en èl?

¿amo a mi cuerpo? ¿odio a mi cuerpo? ¿què experiencias me ofrece mi cuerpo, què vivencias?

¿cómo me vinculo con el mundo material, fìsico? ¿lo enaltezco, lo desprecio, lo consumo, lo cuido, lo destruyo?

"venimos del pan, vivimos el camino del desarrollo del pan, volvemos al pan" dice la meditaciòn.

Sin esta materia no me serìa posible una vida en la Tierra.

¿necesita ser transformado mi vìnculo con mi cuerpo fìsico?


Me llevo al sueño todas las preguntas que puedan surgirme.

Hago resonar esa pregunta durante el dìa de mañana, sin intentar responderla.

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Segunda Noche Santa, Acuario

 


Ya pasò la Nochebuena con la primera pregunta resonando entre los cuetes y los corchazos. El 25 de diciembre llega con el silencio de los dormidos por una celebraciòn que a menudo es descarga. Y cansa.

La segunda noche es la Noche de Juan.

Si mi respuesta a tener o no un alma es afirmativa y mi curiosidad persiste, avanzo con una segunda pregunta.

¿Puedo reconocer en mi vida el camino de la ley del karma?

Acà tenès otra palabrita que pasa de boca en boca...¿què serìa "el karma"?

Esta sì que la busquè mucho, pero el problema es que no tiene una definiciòn que pueda comprenderse claramente, porque tanta cultura judeocatòlica nos tiene el cerebro màs seteado de lo que parece, y se entiende como "culpa y castigo", pero no es tan asì.

Y para entender esta parte, hace falta una pregunta previa:

¿puedo yo creer que mi espìritu es algo que no muere cuando muere mi cuerpo? 

¿puedo yo creer que una vida humana es como una gran escuela para pulir mi espìritu y convertirme algùn dìa en un SER HUMANO consciente de mi pertenencia a una especie, con todo lo que eso implique?

¿puedo yo creer que hay virtudes humanas, verdades que conduciràn mi moral y mis decisiones, y que mi alma aùn no las tiene y tengo que vivir para aprenderlas?

Hasta donde lo voy comprendiendo, el Karma serìa un poco como mi programa escolar, algo de lo que no tengo consciencia pero me va llevando a enfrentarme con distintas situaciones en mi vida que ponen en juego mis creencias o me dan la oportunidad de cultivar capacidades que no sabìa que tenìa.

Puedo someterme a mi cultura y sus ideas e ignorarlo, o puedo intentar comprender por què la vida me propone lo que me propone en cada suceso que se manifiesta en mi vida cotidiana, mis vìnculos, mis encuentros, mis decisiones... en fin. 

Y como si no fuera suficiente semejante pregunta, el texto de la meditaciòn dice esto:



Acà paremos un poco, porque la cosita judeocatòlica suele embarrarnos la fina comprensiòn: esto de una vida entregada a la humanidad no significa andar como un bobo dejàndose abusar por el entorno.

Tardè bastante tiempo en encontrarle otro punto de vista, y casi me parto en el camino de tanto estar al servicio del que viene a consumirte, como buen consumidor....

Una vida egoìsta no dona tiempo para observarse a sì misma, anda por la vida convencida de sus razones, se siente justificada por las ideas de su cultura y se toma a sì misma como vara para medir el comportamiento de los otros y juzgarlo.

Una vida dedicada a la humanidad, entiendo yo, busca comprender el por què del accionar de otros, tiene menos tendencia a la reacciòn defensiva o ciega, en su esfuerzo por comprender al otro esta su gesto entregado "a la humanidad", es decir, a construir vìnculos de reciprocidad (tù no te abusas de mì, yo no me abuso de tì, nos sostenemos mutuamente para nuestro beneficio, que es el beneficio de la comunidad que formamos, capisce?)

Y luego de esta ensalada de preguntas desmenuzadas, mi resumen:

¿Soy capaz de mirar el camino de mi vida como el resultado de las decisiones que fui tomando? ¿soy dueña de los pasos que doy o me siento un tìtere de las circunstancias? ¿son humanos mis actos? ¿què es lo humano para mì?



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