sábado, 3 de enero de 2026

Onceava Noche Santa, Escorpio

 


Ùltima noche de las tres de la corona. Es la noche de la lucha contra el Guardiàn del Umbral, dice la meditaciòn.

El Guardiàn es una figura compleja. Para el caso, podrìa decir que son todos aquellos aspectos de mi que me aterroriza ver y asumir, eso a lo que me da terror enfrentarme.

Hay un monstruo social en cada uno de nosotros, producto de la cultura, la època, encarnada en la propia biografìa.

La autoeducaciòn es eso, reconocer al monstruo, poder amarlo, fortalecer la propia voluntad y reeducarlo, sanarlo.

Puedo ignorarlo, pero me estarà esperando al final. Tendrè que verle la cara si o si. 

Fidelidad

Reconocerme, conocerme, asumirme, para poder serme fiel a mì.

¿Soy capaz de ver el monstruo social que ven en mì los otros?


Dècima Noche Santa, Libra

 

"..el sacrificio mayor: Obedecer, escuchar. Aprender a escuchar las señales de lo Divino"

Esta si que es bien confusa. 

Las meditaciones propuestas por Steiner estàn dadas como imàgenes. Las imàgenes no son literales, son simbòlicas. El estudio de la antroposofìa y sus ideas ayuda mucho a la interpretaciòn de estas imàgenes, que a la luz de los conceptos de nuestra cultura actual, tienden a ser mal interpretados.

¿Què significa "obedecer las señales de lo Divino"?

Para comprender esta imagen es necesario comprender en su esencia lo que significa "karma" de la vida humana.

El mundo espiritual siempre habla en los eventos que nos suceden. Steiner decìa que una de las señales de estar yendo por buen camino es que hay fluidez sin esfuerzo. Si estamos haciendo mucha fuerza, por ahì NO ES.

Se nos educa en la mentalidad "luchadora-emprendedora", en el reventarnos en el esfuerzo por lograr lo que proyecta nuestra mente.

Pero, ¿de dònde vienen esas ideas que proyecta nuestra mente? ¿son nuestras? ¿son heredadas? ¿son culturales?

¿Por què deseo lo que deseo?

Los ejercicios complementarios sirven para acallar las voces culturales y lograr el silencio contemplativo, que no tiene nada que ver con ser un monje ermitaño sin pensamientos, sino con lograr el dominio de nuestros cuerpos sensibles para que se clarifique nuestra percepciòn e interpretaciòn de las cosas.

Siempre estoy obedeciendo a algo cuando decido. Una idea, una escala de valores, una emociòn, una creencia, un prejuicio...

¿Soy capaz de comprender còmo habla el mundo espiritual en los sucesos de mi vida?

¿Soy capaz de obedecer el camino que me propone la ley de mi karma?

¿A què o a quìèn estoy obedeciendo cuando decido?


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viernes, 2 de enero de 2026

Novena Noche Santa, Virgo

 


Pasaron ya las tres noches de la Espada, mi herramienta que afecta al mundo.

Empiezan hoy las tres noches de la Corona.

Este recorrido va desde mi parte màs fìsica hasta mi parte menos fìsica, la menos visible, la que pasa desapercibida incluso para mi.

Esta primera noche habla del SERVICIO.

Otra palabrita que se presta a confusiòn. Estar al servicio no es ser un pelele que corre detràs de las necesidades de los demàs. Ya sabemos que los seres humanos somos educados en el egoìsmo y el abuso, asì que OJO. 

¿Al servicio de què causas me estoy poniendo?

No confundir servicio con esclavitud ni con abusos. No se trata de volverse un sirviente, sino de ser el vehìculo a travès del cual algo puede suceder.

Si estoy al servicio de lo humano, serè el filo que corte toda acciòn inhumana.

Si estoy al servicio de la verdad, serè el filo que corte toda mentira en mì y en el vìnculo con los otros.

Llevo la conciencia a mi accionar diario para cortar con el automatismo. Y me observo.

Un organismo sano tiene salud en cada una de sus cèlulas.

Cuidado. ¿al servicio de què estoy?


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jueves, 1 de enero de 2026

Entre las Noches estàn los dìas II

 La octava pregunta no es fàcil, aunque lo parece.

Amor es la palabra màs confusa del mundo. Se la usa para nombrar cosas que no se le parecen ni un poco.

Se habla de amor y es abuso.

Se habla de amor y es esclavitud.

Se habla de amor y es culpa.

¿Què es el amor?

Es algo que se parece mucho a la verdad. Y ¿què es la verdad?

Para percibir la verdad en cada cosa, es necesario reeducar los òrganos de percepciòn. Hay seis ejercicios llamados "complementarios", ejercicios anìmicos, para reeducar la percepciòn de las cosas.

Ejercicios de Rudolf Steiner para el desarrollo espiritual - wikiital.com

Steiner, Rudolf. La Filosofía De La Libertad [ocr] [1999] : Rudolf Steiner : Free Download, Borrow, and Streaming : Internet Archive


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Octava Noche Santa, Leo

 Entre los ruidos y los festejos, abro un espacio en el tiempo y cierro el dìa removiendo mi pregunta:

¿A quièn obedezco cuando decido?

respiro, cierro el dìa resonando mi pregunta, y hago un espacio en el tiempo para la pregunta de esta

 noche.

"


"La cruz en el puño de la espada: el SACRIFICIO

Sacrificio: . Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor.

"Hacer sagradas las cosas"

¿Soy capaz de poner amor en lo que tengo que hacer, en lo que hago?

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martes, 30 de diciembre de 2025

Sèptima Noche Santa, Càncer

 Se cierra el dìa, construyo un momento para repasar la pregunta que ocupò este dìa, el filo de mi espada, mi herramienta para discernir.

¿Què motivos pesan en mis decisiones?

Dejo resonar esa pregunta mientras observo mis decisiones del dìa de hoy.

Respiro y hago lugar para la pregunta de esta noche.




Segunda Noche: la Serpiente en el puño de la espada.

Obrar con Sabidurìa (haciendo carne y acciòn lo que me da el conocimiento)

Las acciones de la vida cotidiana ya no pueden ser automàticas. En la inconciencia està el peligro de estar alimentando y fortaleciendo lo que quiero ver morir en el mundo.

¿A què o a quièn estoy obedeciendo cuando decido? ¿a mì misma? ¿a ideas, valores, creencias, tradiciones? ¿soy consciente del alcance que tienen mis decisiones en mi vida y en la vida de los otros?

¿a quièn estoy obedeciendo, a mi instinto, a mi placer, a mi miedo, a mi egoìsmo, a mi fe?

La pràctica antroposófica no va tanto en busca de respuestas concretas, pero si va por el esfuerzo de voluntad de comenzar a despertar la conciencia en cada decision, de matar el automatismo y las excusas, y asumir las consecuencias de las decisiones que tomo cada dìa.

La hoja de la espada: mis motivos al decidir

La Serpiente en el puño: las causas que defiendo.


¿A quièn obedezco cuando decido?


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Sexta Noche Santa, Gèminis

 


Cierro el dìa repasando mi pregunta de anoche. Repaso el contenido de mis pensamientos, sin juzgar, los observo, y dejo espacio de respiraciòn para la siguiente pregunta.




Comienza otro ciclo de tres noches, las tres Noches de la Espada.
Ya repasè mis cuerpos màs fìsicos, los màs visibles: cuerpo en sì, emociones y hàbito de actividad mental.
Estas tres noches van un poco màs profundo, buscan hacer visibles aspectos de mi comportamiento que suelen pasar desapercibidos para mi.

Mis cuerpos me sostienen, pero mi espada es la que acciona profundamente en el mundo. ¿Què es "mi espada" en el mundo? Mi espada tiene que ver con mis desiciones, con mi manera de decidir. Mi vida es producto de las deciciones que voy tomando.

Pero a veces mis decisiones son automàticas, o estàn basadas en creencias, tradiciones...

Para ser libre al decidir, necesito entender còmo decido.


Primera noche, noche de Pedro: la hoja de la espada, EL DISCERNIMIENTO.

tr. Distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas. Comúnmente se refiere a operaciones del ánimo.

Discernir vendrìa a ser algo asì como separar la paja del trigo, es decir, darle valor a algo por sobre lo otro.

¿A què le doy valor a la hora de decidir? En cada una de mis decisiones, ¿què es lo que pesa?


domingo, 28 de diciembre de 2025

Quinta Noche Santa, Tauro

 



Antes de la noche està el crepùsculo. El dìa termina, y todo lo que termina, se cierra con lo que tiene dentro.
Repaso mi trabajo con mi cuerpo de emociones, llevo hasta mi mirada las emociones que pasaron hoy por mi alma, las miro, las reconozco con toda la honestidad de la que soy capaz.




Cierro el dìa y el trabajo con la pregunta anterior, busco una pausa y comienzo a traer a mi las preguntas de la quinta noche, la ùltima del Lirio blanco.

Ahora voy a observar el cuerpo de mis pensamientos, o mejor dicho, mi pura actividad mental.

(leer Filosofìa de la Libertad, de R. Steiner, me parece imprescindible para comprender este paso)

Voy a observar sin juzgar ni calificar. 

¿En què pienso la mayor parte de mi dia? 

Hay pensamientos que son como ratas, son invasivos y desgastan, ideas fijas, expectativas, prejuicios. ¿Cuàntas veces emito pensamientos que son juicios hacia mi o hacia otros? "esto està bien, esto està mal, deberìa ser asì o asà", miles de juicios. ¿Y quièn me hizo juez? mi cultura.

Quiero encontrarme a mi misma en medio de tanta cultura.

Observar el palomar de los pensamientos... ¿de què se llena mi cabeza cada dìa?


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Cuarta Noche Santa, Aries

 


Es la segunda noche de las tres del Lirio Blanco, en donde voy a dedicarme a observar mis herramientas terrenales (cuerpo fìsico, cuerpo emocional, cuerpo del pensar)

Las emociones no son lo mismo que los sentimientos. Podrìamos decir que las emociones son una espuma que està en la superficie, muy por debajo hay un sentimiento que provoca esas espumas, casi siempre pasa desapercibido en su verdad.

¿Què emociones me habitan cotidianamente?

El objetivo es la observaciòn, no el juicio. Observar si decir si "està bien" o "està mal", observar. Y si es posible, anotar, llevar un diario escrito de lo que va sucediendo en mis observaciones.

Llevar al sueño mi pregunta, y estar atenta a la observaciòn de lo preguntado al dìa siguiente.

"El trabajo personal conmigo mismo sirve al bien del todo y todos".

El trabajo meditativo no es inacciòn social. El trabajo meditativo, si es para la autoeducaciòn social, es sacrificio de voluntad. Mejorar la cèlula repercute en la mejora del organismo.


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Entre las noches estàn los dìas

 El trabajo de meditaciòn de las noches santas dura doce noches, con sus respectivos dìas. A lo largo del tiempo fui tomando la costumbre de prestar mucha atenciòn a lo que sucede en el dìa posterior a mi meditaciòn correspondiente. Ese dìa trae informaciòn sobre las energìas que se presentaràn a lo largo de ese año.

Cada noche se corresponde con un perìodo de tiempo mensual. Por ejemplo, la primera noche, capricornio, abarca desde finales de diciembre hasta finales de enero. En ese perìodo de tiempo vivirà en mi la primera pregunta, y si fue buena la calidad de mi meditaciòn, tendrè pistas de los eventos a los que puede ser que me toce enfrentarme.

Las doce noches son un trabajo que llevo a los doce mese, todo se espeja de alguna forma. Mantener vivas las preguntas durante el año organiza mi trabajo de autoconocimiento y autoeducaciòn.

Mi forma de abordar las preguntas sigue la forma del paso del tiempo de los hebreos: el dìa termina cuando baja el sol, y hay un espacio llamado crepùsculo, como un no tiempo, antes de que el lucero inicie el dìa siguiente, que empieza por la noche y el descanso. En ese tiempo me gusta sentarme a repasar el dìa y a entrar el la pregunta, para llevarme el trabajo meditativo al sueño.





viernes, 26 de diciembre de 2025

Tercera Noche Santa, Piscis

 


Las dos preguntas anteriores le dan sentido a mi trabajo. Nadie me obliga. He tenido dos oportunidades para revisar si mi voluntad està dispuesta a probar encarar un trabajo que busque ser honesto, verdadero. Mi respuesta es si.

Entro en la tercera noche, la primera de un grupo de tres noches, las "Noches del Lirio Blanco"

La meditaciòn original habla de purificaciòn. Yo no me atrevo a decir que pueda purificar nada todavìa, pero si es una oportunidad de ver, de observar mis comportamientos.

Primera noche, se corresponde con el cuerpo fìsico.

¿còmo me vinculo con mi cuerpo? ¿còmo me vinculo con la alimentaciòn de mi cuerpo, fìsicamente hablando?

¿què le doy a mi cuerpo? ¿què dejo entrar en èl?

¿amo a mi cuerpo? ¿odio a mi cuerpo? ¿què experiencias me ofrece mi cuerpo, què vivencias?

¿cómo me vinculo con el mundo material, fìsico? ¿lo enaltezco, lo desprecio, lo consumo, lo cuido, lo destruyo?

"venimos del pan, vivimos el camino del desarrollo del pan, volvemos al pan" dice la meditaciòn.

Sin esta materia no me serìa posible una vida en la Tierra.

¿necesita ser transformado mi vìnculo con mi cuerpo fìsico?


Me llevo al sueño todas las preguntas que puedan surgirme.

Hago resonar esa pregunta durante el dìa de mañana, sin intentar responderla.

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Segunda Noche Santa, Acuario

 


Ya pasò la Nochebuena con la primera pregunta resonando entre los cuetes y los corchazos. El 25 de diciembre llega con el silencio de los dormidos por una celebraciòn que a menudo es descarga. Y cansa.

La segunda noche es la Noche de Juan.

Si mi respuesta a tener o no un alma es afirmativa y mi curiosidad persiste, avanzo con una segunda pregunta.

¿Puedo reconocer en mi vida el camino de la ley del karma?

Acà tenès otra palabrita que pasa de boca en boca...¿què serìa "el karma"?

Esta sì que la busquè mucho, pero el problema es que no tiene una definiciòn que pueda comprenderse claramente, porque tanta cultura judeocatòlica nos tiene el cerebro màs seteado de lo que parece, y se entiende como "culpa y castigo", pero no es tan asì.

Y para entender esta parte, hace falta una pregunta previa:

¿puedo yo creer que mi espìritu es algo que no muere cuando muere mi cuerpo? 

¿puedo yo creer que una vida humana es como una gran escuela para pulir mi espìritu y convertirme algùn dìa en un SER HUMANO consciente de mi pertenencia a una especie, con todo lo que eso implique?

¿puedo yo creer que hay virtudes humanas, verdades que conduciràn mi moral y mis decisiones, y que mi alma aùn no las tiene y tengo que vivir para aprenderlas?

Hasta donde lo voy comprendiendo, el Karma serìa un poco como mi programa escolar, algo de lo que no tengo consciencia pero me va llevando a enfrentarme con distintas situaciones en mi vida que ponen en juego mis creencias o me dan la oportunidad de cultivar capacidades que no sabìa que tenìa.

Puedo someterme a mi cultura y sus ideas e ignorarlo, o puedo intentar comprender por què la vida me propone lo que me propone en cada suceso que se manifiesta en mi vida cotidiana, mis vìnculos, mis encuentros, mis decisiones... en fin. 

Y como si no fuera suficiente semejante pregunta, el texto de la meditaciòn dice esto:



Acà paremos un poco, porque la cosita judeocatòlica suele embarrarnos la fina comprensiòn: esto de una vida entregada a la humanidad no significa andar como un bobo dejàndose abusar por el entorno.

Tardè bastante tiempo en encontrarle otro punto de vista, y casi me parto en el camino de tanto estar al servicio del que viene a consumirte, como buen consumidor....

Una vida egoìsta no dona tiempo para observarse a sì misma, anda por la vida convencida de sus razones, se siente justificada por las ideas de su cultura y se toma a sì misma como vara para medir el comportamiento de los otros y juzgarlo.

Una vida dedicada a la humanidad, entiendo yo, busca comprender el por què del accionar de otros, tiene menos tendencia a la reacciòn defensiva o ciega, en su esfuerzo por comprender al otro esta su gesto entregado "a la humanidad", es decir, a construir vìnculos de reciprocidad (tù no te abusas de mì, yo no me abuso de tì, nos sostenemos mutuamente para nuestro beneficio, que es el beneficio de la comunidad que formamos, capisce?)

Y luego de esta ensalada de preguntas desmenuzadas, mi resumen:

¿Soy capaz de mirar el camino de mi vida como el resultado de las decisiones que fui tomando? ¿soy dueña de los pasos que doy o me siento un tìtere de las circunstancias? ¿son humanos mis actos? ¿què es lo humano para mì?



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Primera Noche Santa, Capricornio

 

Nunca me fue posible esa costumbre de obedecer ciegamente. La Fe no me es fàcil si no cuestiono y compruebo las verdades que me voy encontrando.

Me gustan las preguntas. Las mìas y las que surgen en otros, me gusta cosecharlas, son como puertas a un otro punto de vista, a otra manera de mirar lo mismo.

La primera noche me plantea una primera pregunta totalmente inùtil para el capitalismo:

¿Puede mi alma llegar a ser liberada, salvada, redimida con todas mis debilidades y defectos y pasiones?

A mi se me disparan màs preguntas, hijas de esta primera:

¿Què es "mi alma"?

Escucho y digo esa palabra varias veces por semana, pero no sè si entiendo bien què cosa es un alma humana.

Entiendo que es esa especie de òrgano intangible en donde se sienten los sentimientos y toman forma mis pensamientos, donde se guardan las ideas de lo que "està bien" y "està mal", algo asì.

Algo que se aprieta y me hace llorar, o se expande y me hace reìr.

Alma. Tengo un alma. ¿Tengo un alma? ¿o soy totalmente mecànica en mi accionar cotidiano?

Tengo la costumbre de no intentar responder las preguntas. Si logro darle la forma correcta a una pregunta, se va respondiendo sola en el tiempo, pero si mi respuesta es que si, que ya estoy totalmente convencida de que tengo un alma, florece otra pregunta:


¿Què quiere decir "redimirse"? (amo las palabras, cada una encierra un mundo)


Del lat. redimĕre.

  • tr. Rescatar o sacar de esclavitud al cautivo mediante precio. Sin.: rescatar, librar, liberar, libertar.
  • tr. Poner término a algún vejamen, dolor, penuria u otra adversidad o molestia. Sin.: salvar, librar.

Entonces, la pregunta da por sentado que mi alma "es esclava" o "està sufriendo" porque tiene debilidades, defectos y pasiones...

¿cuàles serìan las debilidades de mi alma, esos lugares que necesitan fortalecerse?
¿puede tener defectos un alma humana? ¿cuàles serìan los defectos de un alma, què provocarìan en esa persona?

Pasiòn...¿què significa?

Del lat. passio, -ōnis, y este calco del gr. πάθος páthos.
f. Acción de padecer.
f. Lo contrario a la acción.
f. Estado pasivo en el sujeto.
f. Perturbación o afecto desordenado del ánimo.
f. Inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona.
f. Apetito de algo o afición vehemente a ello.

(opaaaa, esa no me la esperaba..)

En una cultura que alienta la pasiòn, esta pregunta descoloca.

Entonces, en esta noche, mi pregunta se resume este año en una:

¿Soy capaz de entrar en contacto con una idea sobre la vida y sobre el mundo completamente diferente a la que tuve hasta hoy?

("El alma busca en el bosque oscuro y sin caminos...")




domingo, 21 de diciembre de 2025

Doce Noches

 Encontrè en la ciencia antroposòfica el manual de instrucciones que me sirviò para encontrar el sentido de este recorrido caòtico, desordenado y tràgico que es una vida humana.

En tiempos de dioses materiales que encuentran sus templos en los bancos y las bolsas financieras, el altar del corazòn humano està poblado de estampitas que no calman la angustia existencial.

Una vez me rompì tanto que se apagaron de repente todas las voces que hablaban dentro de mi cabeza. Quedò un silencio de muerte. Y en ese silencio, como una ola de las orillas, me llegaron otras ideas... perdido por perdido, no habìa nada que perder, ya sabìa que nada es eterno, y decidì construir mi mente con otros ladrillos.

Desde entonces, cada año se me llenò de preguntas distintas a las que me hacìa antes, y cambiò mi forma de caminar y de mirar y comprender lo que sucede dentro de mi y a mi alrededor.

Doce noches que me acompañan los doce meses del año, como una letanìa.

Doce preguntas.



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jueves, 15 de agosto de 2024

 Tantas violencias

tantos recorridos

atravesar las puertas de la infancia

volver a repasar todo lo dolido

y acariciar las cicatrices sin nostalgia

mientras al caminar en el mundo, absurda roca viva que flota en el espacio de puro milagro,

va cobrando sentido, a la distancia, lo vivido

va perdiendo importancia lo perdido

porque para el sobreviviente

todo el tiempo por delante ya es ganancia.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Por mi culpa, por mi culpa, por mi culpa...

La primera vez que me indigné ante lo que vivencié como destrato de un varón a mi condición de mujer, tuve que autoexiliarme del espacio que compartía con aquel sujeto. Ya pasaba los treinta, y de pronto, un día, sentí que ya no tenía ganas de naturalizar nada más. Aquello me había dolido, y quería decidir en consecuencia de mi ser, no de mi género, que estaba bien educado para ser sumiso ante la ley del patriarcado. Tan acostumbradas estábamos a cosas que hoy no podríamos imaginar tolerar, que hasta mis propias amigas minimizaron y naturalizaron aquel episodio de maltrato, lo que yo denunciaba como una falta de respeto. "No es para tanto, no exagerés, mirá lo que vas a perder". Si por supuesto, al lado de una violación o un empalamiento, mi denuncia era mínima. Era apenas una falta de respeto motivada por mi condición de género. Hace quince años atrás todavía era impensado para una mujer pedir respeto. O sumisa, consumible y sometida, o gorda chonga fea feminista e histérica; ningún otro arquetipo era posible para ser mujer.
 
La última vez que me indigné por no querer poner el cuerpo para arquetipos que no quería seguir transmitiendo, mis compañeros, mucho más progres y comprometidos que aquellos de antaño, con muchas marchas encima y discursos sobre igualdad de derechos, me invitaron sutilmente a retirarme si no me gustaba lo que estaba sucediendo. Fue hace menos de un año. Y, por supuesto, me fui del espacio que compartía con ellos. Cuando digo que algo no me gusta, es porque lo estoy sintiendo.

Claro que hemos avanzado en todo este tiempo. Al menos hoy muchos varones pueden ver al patriarcado funcionar en los otros y condenarlo. Pero es difícil girar el espejo y verte, mirarte ejerciendo el patriarcado violento de la manera más sutil. Y el problema es que nos estamos quedando cortas de tiempo; este paso lento nos está costando muchas vidas quitadas, muchas vidas rotas. Y vos sabés bien que en lo grande siempre se espeja lo pequeño. Es tu pequeño gesto lo que alimenta el cambio real.
 
El patriarcado lo tenemos aprendido, bien aprendido, todos y todas. Por habitar un cuerpo femenino, cada día de mi vida tengo que seguir peleando, con unas y otros, para que sea escuchada y tenida en cuenta mi palabra, mi mirada; para que mi sensibilidad sea tenida en cuenta no como una desventaja, sino como una realidad; para que las decisiones estéticas no me las imponga el mercado, para que mis palabras tengan el mismo peso que las palabras masculinas en entornos de decisión y poder; junto al hecho inevitable de habitar un cuerpo femenino me llueven juicios, condenas y roles que invisivilizan lo que soy, lo que sé, lo que puedo. 
 
No estoy enojada con el varón. La cultura también le impuso, como a mí, una forma para su género. Creo profundamente en la capacidad humana de recrearse a sí mismo, y también en un futuro en donde las diferenciaciones y clasificaciones sean cosa del pasado.
 
Pero en el hoy, en el hoy muchachos, ya no queremos tener que gritar porque sentimos que no nos están escuchando. Si te digo que la estoy pasando mal, es porque la estoy pasando mal.Por favor, escucháme.
 
Porque vengo, por habitar este cuerpo de mujer, de una larga vida de tocadas de orto, menosprecios sutiles y groseros, agresiones físicas y verbales por mi apariencia o falta de consentimiento, y tu pequeño grano de arena duele sobre las ampollas de mi condición femenina. 
 
En tu piel las marcas deben ser otras, pero en la mía son estas; años de someterme por educación de género a cosas que me dejaron heridas bien profundas. Bancános en esta, nosotras también nos estamos desconstruyendo. Hacé silencio, sentáte junto a mi a escuchar dónde es que están tus espinas patriarcales, las que me pinchan en el trato cotidiano y me vuelven una bruja malherida. 

Porque de esta, hermano, no salimos si no nos damos la mano.