
El martes, en el estadio Luna Park, toda la juventud peronista mas la de izquierda tenían programado su encuentro nacional.
La Chilinga, es sabido, viene laburando con Madres de Plaza de Mayo y la agrupación H.I.J.O.S. desde el momento mismo de su formación como batucada. Por eso, Juan Cabandié, nieto recuperado, convocó a los jipis para amenizar el encuentro de los muchachos peronistas.
-¿ ..y cómo te ves cantando "Hasta siempre" en el Luna? (me soltó Dani por celular sin anestesia en el momento en que intentaba entrar dentro de una remera en el mínimo probador de un local)
Toda la semana que transcurrió entre la citada llamada y el mencionado evento me la pasé preguntándome qué vericueto del destino me estaba llevando a cantar al estadio más cantado de la historia argentina. ¿Yo? ¿yo al Luna Park?
Canté en la ducha, en el patio, andando en bici por Florida. Repasé la letra y todas las desgracias que podrían pasarme al intentar cantar en un estadio con ochomil almas que no iban para verme a mí precisamente pero, caramba, serían un público obligado.
¿Qué puede pasar?
- Que te odien y chiflen.
- Que se te frunza el orto y desafines.
- Que te tiemble el estómago y los vomites a todos como Linda Blair.
- Que te quedes en blanco en el medio de la canción y no puedas recordar ni una estrofa.
Con lo pensado ya era suficiente como para sufrir. Entonces pensé
¿Y?
Voy a cantar en el Luna Park...
Martes 14, 15.30hs, base jipi de Coronado. Micro escolar lleno de tambores despintados. jipis con remeras azules que conmemoran los 15 años (con un logo que de lejos parece una bocina, un espanto), uniformeteados mas jamás prolijos, merendando Brahma y llenando el jipimóvil de humos varios. Chofer que, dios mío, maneja a 50 km/h durante todo el puto viaje.
Vejiga a tope, desesperación, chofer pelotudo que se paaasa, y se paaasa y no sabe donde doblar y yo que ya amenazo con arrojarme.
Quilombo importantísimo en la puerta de acceso al escenario por piquete de funcionarios públicos figuretis que intentan colarse para estar sentados a espaldas de la presidenta, jipis pasando con tambores ensartando funcionarios con las torres de los surdos, jipi cantora a punto de mearlos absolutamente a todos..
Adentro.
En el aire, todo el tiempo, un rugido. El estadio imposiblemente lleno, banderas argentinas y pintadas, cantitos antimilicos, el que no salta es de clarín, el piso de madera del escenario que vibra mínimamente y me hace presentir un circo romano.
Asomo la nariz por la cortina.
Dani salta, va y viene. Anoche me dejó en mi casilla "estoy ansioso por escucharte mañana cantar" , azuzando mi agitación, y ahora gritamos con los ojos como huevos y saltamos cada vez que nos cruzamos (dios mio, gente grande..)
Menos mal que pregunto, porque como siempre, nunca una canción será igual a sí misma si las canto con él. Saca, pone, mezcla, reversiona, muta. El toque de marcha devino en samba reggae. Paso la letra sobre su magistral ejecución del toque con la boca. Vamos, venimos, cantamos en el vestuario con Popi que cuando acompaña mi voz con la suya la lustra, cantamos varias veces y la canción se me va abriendo.
Salen los jipis a la arena tras un rimbombante anuncio seguido de estallido de aplausos. Creo que ahí los ojos se me desorbitan..
Tocan una derechita. Dani está como loco. Se manda sus inventos de intentar preguntas y respuestas, confusión momentánea, seguimos. Final, sobre el aplauso, cabeceo de gorrita y desde el primer paso que doy hacia el micrófono SE que estoy caminando un momento de esos que, cuando cierre los ojos, estará ahí, intacto en mi retina.
Aprendimos a quererte desde la histórica altura, donde el sol de tu bravura le puso cerco a la muerte (pienso en la libertad cuando se vuelve inevitable, cuando trasciende el alma del hombre y lo vuelve un quijote, un cristo, un San Martín, un Lennon)
Vienes quemando la brisa con soles de primavera (y Dani está saltando, no puedo creer lo que estamos haciendo)
..cuando todo Santa Clara se despierta para verte (vivamos una vida de héroes.. lo demás es baratija. Seamos atrevidos, muchachos, el mundo es de los que tienen la osadía de cruzar un océano y encontrar un continente, trepar en un cohete a pisar la luna)
..de tu querida presencia, comandante Che Guevara (y ahí me parecía escuchar que mi voz eran muchas, pero no sabía si era realidad o producto de mi adrenalina)
Entonces, en la última estrofa, Dani apagó los tambores. Y docemil personas y yo cantamos juntos y con Fidel te decimos ¡hasta siempre comandante!
¿Y vos? ¿qué anduviste haciendo el martes pasado..?